Taller para personas que, sin interés particular en dedicarse a la actuación, quieran disfrutar de los beneficios liberadores de la misma.
Liberar emociones, otorgarnos más permisos, ser más auténticos, menos dependientes, más generosos, más creativos, más libres.
El juego escénico es un gran aliado de nuestro desbloqueo. Favorece la toma de conciencia de patrones de conducta que se repiten y ofrece la posibilidad de ver las mismas cosas desde otros ángulos.
Todo esto desde la diversión, la empatía y el permiso para conectar con las emociones honestamente.